Empiezo con el martillo

¿Cómo se me dará esto? Lo cierto es que lo hago por puro divertimento, por pasármelo bien, por entretenerme, por escribir algo de vez en cuando y aunque sea chorra la iniciativa- porque será un rinconcito con muy pocas pretensiones- puede que tenga su qué y quién sabe, a lo mejor, me acaba gustando. De lo que no tengo dudas es que me pica el gusanillo, me gusta ver cómo otra gente tiene sus blogs, sus páginas, y diariamente escribe sus cositas y relata la manera que tiene de mostrar ciertos detalles a sus lectores, o echan cebos para que en futuros días vuelvas a pasar por ese mismo lugar. Me gusta diantres, quiero conocer esa sensación, y tener un feeling con el lector, siempre sin alardes exacerbados y mucho menos, sin las ganas de llamar la atención, no como vemos por ahí, mis ansias no son las de buscar un proyecto de altos niveles, busco más bien si podemos compartir, que al fin y al cabo es de lo que se trata, compartir, expandir lazos y uniones.

Será un lugar sucio, rancio, que olerá mal en ocasiones y en otras desprenderá un olor a fresas silvestres del campo, eso dependerá principalmente de ustedes, de sus críticas, que por supuesto están permitidas. Sin más, espero poder escribir o postear o como cojones se llame esto con cierta regularidad, pero eso sí, cuando a mí me salga de los mismísimos. Se llama martilleando porque quiero hacer una clara referencia a que en cierto modo, todos, en algún ámbito de nuestra vida somos de un pesado que asusta, siempre en algún momento hemos sido muy cansinos y el término del martilleo viene de ahí, de que os voy a dar la brasa leñe, seguramente estabáis deseando de que el texto acabara… ¿a que sí? Por eso “amartilleando”. Un cordial saludo y… a leernos.