¿Qué fue antes? ¿El huevo o la gallina?

Una de las grandes preguntas que siempre nos hemos hecho o que alguien ya, desde muy pequeño, nos apuntaba para hacernos reflexionar. Esas preguntas existenciales que el ser humano siempre ha intentado responder desde los orígenes del pensamiento. Solamente hay que echar la vista a la época de grandes pensadores y filósofos de la antigüedad donde ya se hacían dichas preguntas y querían saber cuál era el origen de la vida y el Universo.

Hay muchos artículos al respecto, tanto de pensadores de corte lingüístico, filosófico o metafórico como de divulgadores científicos, y se puede explicar o responder a dicha pregunta según se atienda a aspectos teológicos, evolutivos o temporales.  Personalmente me quedo con una explicación englobándolo dentro del marco de la evolución: Seguir leyendo “¿Qué fue antes? ¿El huevo o la gallina?”

Otra prueba más del calentamiento global

Una de las muchas pruebas que evidencian el calentamiento global del planeta. Por ejemplo, que este pasado marzo (de 2017) haya sido el segundo marzo más caluroso que conocemos, al menos desde que la NASA hace dichas mediciones. Es curioso como habrán muchas personas que pondrán en duda dichos datos y en vez de atender a agencias del nivel de la NASA -y más concretamente del GISS-se irán a las que más le convienen.

Wonders of Universe

En unas de mis anteriores entradas me equivoqué al enlazar con el documental que aquí os enlazo. Apunté a otro documental que se llama de la misma manera, al menos la traducción en castellano, pero que no se trataba de la producción de la BBC; así que borro dicha entrada y os expongo de nuevo la información.

Documental perpetrado por la BBC, así que es obligatorio echarle un ojo; conducido por Brian Cox. Vale que Brian Cox está lejos de las labores divulgativas del genial Carl Sagan o de la genialidad exacerbada de Stephen Hawking, pero leñe, el documental está que se sale. Recomendable. A raíz de este documental me entero de uno de sus anteriores proyectos:

En este documental se hace referencia a La Flecha del Tiempo, algo que de verdad es importantísimo. La invariabilidad de los hechos, el no poder retroceder cuando las cosas ya han sido determinadas, el no poder cambiar un desastre acaecido momentos antes; eso es la flecha del tiempo. Todo tiene un inicio y un fin, sabemos que nacemos, vivimos y morimos. Sabemos que si dejamos caer un objeto cualquiera desde una distancia x hasta el suelo, ese objeto irá hacia abajo. Sabemos a ciencia cierta que si lo dejo caer desde una tercera planta, el objeto caerá hacia abajo, buscando el suelo, gracias a la fuerza de la gravedad, y no tirará hacia el cielo. Sabemos que si bofeteamos a alguien, ese golpe le sentará más mal que bien y esa acción no se puede sustituir, una vez hecho, está ahí, se queda patente para siempre, es imposible borrarlo. No entro dentro de la capacidad moral o respuestas emocionales ante determinadas acciones que realicemos no, estoy hablando en el terreno puramente físico. Lo sabemos. Sabemos las consecuencias de los hechos, de las respuestas, de las acciones y sabemos que muchas de ellas, una vez realizadas, se muestra invariable, inmutable. Eso es la flecha del tiempo.

Por cierto, el trabajo de National Geographic sobre el Área 51-y que poco tiene que ver con teorías conspiratorias, alienígenas, y avistamientos OVNIs- realmente es una pasada. Me percaté de él tras leer una noticia en El País sobre el último libro de Annie Jacobsen,  Area 51, An uncensored history of America’s top secret base y los documentos desclasificados a tal asunto, pero eso lo utilizaré para otro post, si me permiten. El de ahora es para mostraros una gran erupción solar tomada el pasado 7 de junio. La animación, más que video, está realizada con la cámara ultravioleta de la NASA’s Solar Dynamics Observatory. A ver si me atrevo más y escribo también de ciencia, es algo que me apasiona. Como dirán ustedes, menos decir qué voy a hacer y más al ajo. Tienen toda la razón.

La Nebulosa del Águila y del Cangrejo

La Nebulosa del Águila, foto tomada por el telescopio espacial Hubble, donde se ven tres pilares enormes de gas; en cada una de sus extremos, hay acumulaciones de ese gas, que es una de las fases iniciales en la creación de las estrellas. Parece que esas pequeñas acumulaciones o ramificaciones son pequeñas, pero en absoluto lo son, cada una de esas ramifiaciones o acumulaciones de cada pilar podría caber nuestro Sistema Solar entero.

Imagen de la Nebulosa del Cangrejo, tomado también por el Hubble. Restos de una supernova que tuvo lugar en el año 1054. La explosión fue registrada por los astrónomos chinos y esos restos siguen repartiéndose por el espacio. Fijaros la repercusión y lo mastodóntico del asunto.

ACTUALIZACIÓN: Nuevos detalles de la nebulosa del Cangrejo provocan, o al parecer los científicos dan pie a ello, que unos destellos altísimos de energía puedan plantear determinadas cuestiones importantes en la aceleración de partículas en el universo. En El País tenéis más información.

La evolución del Universo

Albert Einstein estaba convencido de que el Universo era estático, que no estaba en continuo movimiento y expansión. No hace falta mencionar que tuvo sus más y sus menos con otros físicos y teóricos sobre el asunto (creo recordar que con algún sacerdote que estudió matemáticas o físicas y que proporcionaba información “científica” para el Vaticano), y su constante cosmológica era su base para no hacer pensar en otra cosa distinta. El modelo aceptado actualmente es aquel en el que el Universo se inició en una explosión (sin igual) y singular (referido al término de la singularidad) denominado Big-Bang y acto seguido, en pocos segundos, provocó la expansión de todo lo que hoy conocemos. Realmente a nivel técnico es complicado de explicar, pero a groso modo, tenemos la evidencia de esta expansión en el descubrimiento de E. P. Hubble donde determinaba la relación existente entre los desplazamientos al rojo de los espectros de las galaxias y sus distancias a la Tierra. Ese desplazamiento al rojo es debido al efecto Doppler, la velocidad de recesión v de una galaxia está relacionada con la distancia (denominada por r) de nosotros por la ley de Hubble, la cual es v=H*r, siendo H la constante de Hubble.

Como es de suponer cuando hablamos de distancias astronómicas y cómo se determinan esas cifras, la dificultad no hay ni que mencionarla y sus cálculos van enfocados a aproximadamente 1010 galaxias del universo observable. Por eso hay que destacar que esa constante de Hubble H cambia a medida que mejoran los datos de calibración en esas distancias. Ese valor aceptado de H es

H=(23km/s)/106 *a*c

La ley de Hubble nos dice que las galaxias se alejan de nosotros, y las más alejadas, las que observamos más lejos, se desplazan más rápidamente del resto con respecto a nosotros. Pasaría igual si tuvieramos un observador en otra galaxia e hiciese esa medición, obtendría esa misma constante, obviamente con otro nombre, no seamos ilusos. Esta explicación es lo que fundamenta que el Universo se encuentre en expansión.

Radiación de fondo

También tendríamos que comentar algo sobre la radiación de fondo del Universo. Al investigar los elementos más pesado en el cosmos, cuánta cantidad hay, y ver que hay elementos más pesados que el hidrógeno, en grandes cantidades, muchos científicos reconocieron que la nucleosíntesis en las estrellas podía explicar esa abundancia de los elementos más pesados que el helio, aunque no explicaba la presencia propia del helio. Una posible respuesta a esto podría ser que este elemento podría haberse formado durante el Big-Bang. Es decir, para que haya mucho helio en el cosmos, el Big-Bang tuvo que suceder a una temperatura inicial muy elevada, para que la velocidad de reacción sea la necesaria, antes de que la fusión no fuera posible debido a la disminución de la densidad en el proceso expansivo (que en esos primeros instantes fue rapidísimo). Esa temperatura elevadísima hace pensar el desarrollo de un cuerpo negro, un campo de radiación térmica que se enfriaría a medida que la expansión fuera continuando. Después, con el tiempo que ha transcurrido, imaginaos desde el Big-Bang hasta nuestros días, los residuos del campo de radiación han tenido que enfriarse hasta una temperatura de unos 3 K. Esa radiación de fondo cósmica pronosticada fue descubierta por Arno Penzias y Robert Wilson en los Bell Laboratorios en 1965. Su análisis detallado destacó que la temperatura del fondo de radiación es del 2.7+-0.1K y una distribución isotrópica en el espacio.

Anisotropía de la temperatura

Como ya he destacado en este mismo artículo y en alguno anterior, el singular proceso que inició la expansión del Universo se considera como una explosión de proporciones gigantescas, impensables a ojos de un espectador. Inicialmente, las cuatro fuerzas de la naturaleza (fuerte, electromagnética, débil y gravitatoria) estuvieron unificadas en una sola fuerza. Los físicos han conseguido con éxito desarrollar modelos teóricos que unifican las tres primeras fuerzas, pero no existe todavía una teoría cuántica de la gravedad, necesaria para las densidades tan arrebatadoras de aquel proceso inicial con tan solo una fuerza. Ahí está el quid de todo el tema, por eso el estudio masivo de algunos científicos en cómo son los agujeros negros, en esa singularidad presente más allá de su horizonte de sucesos. Pues bien, hasta que el Universo logró congelar o condensar la fuerza gravitatoria a unos 10-43 seg después del Big-Bang, cuando la temperatura era de unos 1032 K, no es posible narrar o sentenciar lo que estaba ocurriendo exactamente, hay teorías, pero sin un fundamento sólido. En ese instante, la energía de esas partículas creadas sería de unos 1019 GeV.  Cuando el Universo siguió enfriándose por debajo de 1032 K, las tres fuerzas distintas de la gravedad permanecieron unificadas. En esos momentos es cuando se tuvo lugar un mayor número de quarks sobre los antiquarks y por eso conocemos que existe más materia que antimateria, o mejor dicho, hay predominio de la materia sobre la antimateria, que actualmente observamos en el Universo. A las 10-35 seg, el Universo se enfrió hasta llegar a los 1027 k, debido a la mayor expansión y tuvo lugar otra transición de fase y la fuerza fuerte se condensó separándose y dejando unificadas las fuerzas débil y electromagnética en la llamada fuerza electrodébil, los quarks, leptones, sus antipartículas y los fotones comenzaron a combinarse en hadrones y sus antipartículas, incluyendo los nucleones. El proceso es largo, quiero decir, se produjeron muchas cosas a nivel de física cuántica en poco tiempo, en pocos minutos, es decir, leptones, radiación, período de nucleosíntesis… todo conforme el enfriamiento se iba produciendo y por ende, la expansión del Universo.

Muchos de los temas actuales que se están estudiando, como también he citado en alguna que otra ocasión es la materia oscura. Hay que destacar que para saber si esa expansión terminará alguna vez para después haber una contracción, o si por el contrario esa expansión continuará indefinidamente habría que contar cuánta materia hay en el Universo y es realmente complicado. Sencillamente porque mucha de esa materia que se encuentra en este Universo es invisible, por eso se le denomina oscura.

En el centro de nuestra galaxia, La Vía Láctea

Dos bolas de rayos gamma en el centro de la Via Láctea

Impresionante la imagen de la Via Láctea con esas dos burbujas de rayos Gamma de 25.000 años cada una en el centro. Una posible explicación a esa radiación podría ser la energía que expulsa el vórtice del agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia (Sagittarius A o Sagitario A*) provocando ese efecto. También podría ser a causa del efecto del nacimiento de estrellas en esa zona,ya que como muchos sabréis, la zona central de la Vía Láctea es una zona muy poblada de estrellas. De todos modos, sea cual fuere la explicación de esos rayos Gamma, la imagen es espectacular y podemos ver la estructura en todo su esplendor en una simulación así como algo más de información en la página oficial de la NASA.